El 2 de febrero se cumplirá un mes de la desaparición y muerte de la turista hispano-ecuatoriana, Nathaly Salazar Ayala, en Cusco. A medida que pasa el tiempo, se va extinguiendo la esperanza de los padres de la joven para encontrarla y volver con sus restos a España.
Ellos se encuentran desesperados por tener noticias de Nathaly ya que el tiempo para permanecer en la Ciudad Imperial se acorta. Si no hay resultados en la búsqueda de su hija, lastimosamente tendrían que partir con la angustia de no saber finalmente qué le pasó.






